100 Games Changers

[En español abajo]

In Gameindustry 100 series  Gameindustry profiles 100 individuals and organisations making progress in vital areas like diversity, accessibility, charity, mental health, progressive politics, lifting emerging markets, uniting communities, and more — people whose stories can show us how this industry can be that better and more inclusive place.

We are so please to anounce that we are one of the 100 Game Changers, together with other friends and collaborators as Francesco Cavallari, founder and director of Video Games Without Borders, Osama Dorias, IGDA Muslims in Games Special Interest Group, Thorsten S. Wiedemann, A MAZE Lujan Oulton, Game Arts International Assembly, Chad Toprak, Freeplay, Diana Rodríguez Aparicio, Women in Gamex.

Congrats to all the game changers. Below we offer the description of arsgames that is presented on the website itself:

Despite what some publishers have to say on the matter, video games are political. And that’s something that Ars Games understood long before it became a mainstream debate.

“At ArsGames we have been thinking and experimenting with video games since 2006, in all its facets and in its relations with art, radical pedagogy, philosophy, technology, politics, and civic engagement,” co-director Eurídice Cabañes says. “We believe in its potential to foster social change.”

Cabañes, and the rest of the ArsGames team, do not think of themselves as “industry people,” she says. Instead, they call themselves “punk-academics.” They’re hackers, educators, social workers, academic researchers, and they delve into projects that explore the cultural nature of games and new technologies. Cabañes herself is also a professor at University Isabel I de Castilla and at the Open University of Catalonia.

“We promote to rethink the concept of audience and the very idea of video games as commercial goods”

Eurídice Cabañes

“[We’re] trying to create a hybrid practice between academy and social movements,” she continues. “While some of us collaborate with universities, our projects are community-based. We foster social change using gaming culture as a method to enable critical thinking with local communities.

“It is not just a matter of representation of alternative and marginalised identities, or to visualise what is hidden or underground from the industry. We promote to rethink the concept of audience and the very idea of video games as commercial goods. In recent years we have been working with different communities promoting the concept of video games as digital commons goods.”

Projects go from workshops to book publishing, art exhibitions, academic research groups, roundtables, and more. The whole point of Ars Games is not to just get more representation of marginalised identities in the industry, but also to redefine practices around games in general. There’s also a strong accent on promoting the development of experimental video games under a “co-design open workshop methodology” that Ars Games calls Playlab.

“We invite participants to work on some socially relevant topic and by mixing theory with practice and creation,” Cabañes explains. “This is the case of Homozapping, a videogame about our sexual imaginary, or The Last Hope, a simulation about homeless life using real time data. Currently we are developing a huge project about our digital right to play, claiming our digital rights in video games in matters of users data protection, accessibility for diverse people, and promoting different ways to make games with social economy models.”

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[English above]

En la serie Gameindustry 100, Gameindustry presenta los perfiles de 100 personas y organizaciones que trabajan en áreas vitales como la diversidad, la accesibilidad, la caridad, la salud mental, la política progresista, el impulso de los mercados emergentes, la unión de comunidades y más: personas cuyas historias pueden mostrarnos cómo se puede hacer de esta industria un lugar mejor y más inclusivo.

Nos complace anunciar que somos uno de los 100 Game Changers, junto con otros perfiles de amigas y colaboradoras como Francesco Cavallari, fundador y director de Video Games Without Borders, Osama Dorias, IGDA Muslims in Games Special Grupo de interés, Thorsten S. Wiedemann, A MAZE Lujan Oulton, Game Arts International Assembly, Chad Toprak, Freeplay, Diana Rodríguez Aparicio, Women in Gamex.

Felicitaciones a todos los game changers.

A continuación ofrecemos la descripción de arsgames que se presenta en el propio sitio web:

A pesar de lo que digan algunos desarrolladores al respecto, los videojuegos son políticos. Y eso es algo que ArsGames entendió mucho antes de que se convirtiera en un debate generalizado. “En ArsGames llevamos pensando y experimentando con los videojuegos desde 2006, en todas sus facetas y en sus relaciones con el arte, la pedagogía, la filosofía, la tecnología, la política y el compromiso cívico”, dice la codirectora Eurídice Cabañes. “Creemos en su potencial para fomentar el cambio social”. Cabañes, y el resto del equipo de ArsGames, no se consideran “gente de la industria”, dice. En cambio, se llaman a sí mismos “punkademics”.

Son hackers, educadores, trabajadores sociales, investigadores académicos y se adentran en proyectos que exploran la naturaleza cultural de los juegos y las nuevas tecnologías. La propia Cabañes es también profesora en la Universidad Isabel I de Castilla y en la Universitat Oberta de Catalunya.

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Proponemos repensar el concepto de audiencia y la propia idea del videojuego como procomún

Eurídice Cabañes

 

“[Estamos] tratando de crear una práctica híbrida entre la academia y los movimientos sociales”, continúa. “Si bien algunos de nosotros colaboramos con universidades, nuestros proyectos se basan en la comunidad. Fomentamos el cambio social utilizando la cultura del juego como un método para permitir el pensamiento crítico con las comunidades locales. “No se trata solo de la representación de identidades alternativas y marginadas, o de visualizar lo que está oculto o clandestino de la industria. Promovemos repensar el concepto de audiencia y la idea misma de los videojuegos como bienes comerciales. En los últimos años hemos estado trabajando con diferentes comunidades promoviendo el concepto de videojuegos como bienes comunes digitales “. Los proyectos van desde talleres hasta publicación de libros, exposiciones de arte, grupos de investigación académica, mesas redondas y más.

El objetivo de Ars Games no es solo obtener una mayor representación de las identidades marginadas en la industria, sino también redefinir las prácticas en torno a los juegos en general. También hay un fuerte acento en promover el desarrollo de videojuegos experimentales bajo una “metodología de taller abierto de co-diseño” que Ars Games llama Playlab. “Invitamos a los participantes a trabajar en algún tema de relevancia social y mezclando teoría con práctica y creación”, explica Cabañes. “Este es el caso de Homozapping, un videojuego sobre nuestro imaginario sexual, o The Last Hope, una simulación sobre la vida de las personas sin hogar utilizando datos en tiempo real. Actualmente estamos desarrollando un gran proyecto sobre nuestro derecho digital al juego, reivindicando nuestros derechos digitales en video juegos en materia de protección de datos de usuarios, accesibilidad para personas diversas y promoción de diferentes formas de hacer juegos con modelos de economía social ”.

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